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APOSTANDO POR LOS SIN HOGAR


APOSTANDO POR LOS SIN HOGAR

Entre todas las personas que viven en la pobreza, hay un colectivo que se enfrenta a las condiciones más severas de exclusión y vulnerabilidad social: las personas sin hogar.

La ausencia de vivienda impide el desarrollo de una vida digna. Esto es así porque una vivienda, además de cubrir la necesidad humana básica de alojamiento, seguridad y protección, proporciona un soporte fundamental para la creación de un proyecto de vida personal, familiar, social, relacional y de convivencia.

En 2017 la Real Academia de la Lengua ha aprobado la palabra aporofobia (del griego   άπορος (á-poros), sin recursos, indigente, pobre; y φόβος, (fobos), miedo). La aporofobia es el odio, miedo y rechazo a las personas pobres, y se transmite a partir de una construcción social que relaciona a las personas pobres con delincuencia, situándolas en el imaginario social como posibles delincuentes. Nunca antes había sido tan celebrada por el tercer sector una decisión de la Real Academia de la Lengua.

A través del Informe Hatento, RAIS Fundación ha elaborado la primera aproximación empírica a la violencia que, según este estudio, han sufrido el 47 % de las 31.000 personas sin hogar en nuestro país; el 60 % de las agresiones se produjeron mientras las víctimas dormían.

De media en muchos países europeos el sinhogarismo ha aumentado un 20% (datos para 2012-2014). En cambio, pese a que ha aumentado el número de centros para personas sin hogar, atienden a menos personas. Eso ocurre porque la mayoría de los recursos están basados en un modelo asistencialista que en la práctica no funciona en la mayoría de los casos, por eso el 59% de las personas sin hogar en España no duerme en centros. A las personas sin hogar se les aplica normalmente un método en el que si cumplen las exigencias que se les ponen, pueden ir optando a mayores niveles de asistencia hasta poder alcanzar una vivienda normalizada. Para la gran mayoría no funciona; en consecuencia, cada 6 días muere una persona en la calle en España y su esperanza de vida es 20 años menor que alguien que no vive en la calle.

Pero hablemos de soluciones. Hace 25 años en Estados Unidos se descubrió un método alternativo que se ha demostrado como solución eficaz en muchísimos casos. Funciona especialmente bien con aquellas personas sin hogar que están peor y ahorra muchos costes. Su nombre es HOUSING FIRST y ya se aplica en casi todos los países europeos. RAIS Fundación lo ha aplicado por primera vez en España bajo el nombre de programa HÁBITAT. Se está implantando de forma innovadora gracias a la financiación del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y en su primer año gracias a la colaboración de ayuntamientos como Barcelona, Madrid o Málaga.

El modelo HOUSING FIRST parte del Derecho a la Vivienda como principio metodológico: se les ofrece un apartamento unipersonal -sin poner condiciones distintas a las que un casero pide a cualquier otro vecino-. Reciben una visita semanal de un asistente social y ellos mismos contribuyen con parte de sus ingresos si los tuviesen. En definitiva, la seguridad vital que supone la vivienda y el crecimiento que experimenta la persona cuando ve que se confía en ella hace que la persona genere procesos que antes eran impensables en las condiciones que sufría. A cambio de ese hogar las personas se encuentran con más confianza para hacer frente a mayores responsabilidades, llevar a cabo procesos de desintoxicación y comenzar a optar a servicios sanitarios, atención psicológica, solicitar prestaciones de discapacidad o vejez, etc. Se les ofrece un programa de apoyo transversal que va evolucionando con el perfil de la persona atendida. El programa cuenta actualmente en España con mas de 160 viviendas ubicadas principalmente en Madrid, Barcelona, Málaga, Alicante, Córdoba, Guipuzcoa, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Valencia y Zaragoza y se prevén más incorporaciones futuras.

Con este modelo se pasaría de grandes espacios donde se cobija a muchas personas (albergues) a un tratamiento mucho más individualizado, porque "el perfil de las personas que se encuentran sin hogar es distinto y quizá requieren menos atención social y sí una atención diferenciada" dice Ángel Garrido, consejero de Presidencia, Justicia y Portavoz de la Comunidad de Madrid.

Detrás de cada persona sin hogar hay un rostro humano, una persona que sufre y necesita todo el apoyo y la solidaridad de la sociedad.  Por eso desde AVANZA apoyaremos y trabajaremos para que las personas sin hogar puedan tener un lugar donde sentirse acogidos y tener la oportunidad de rehacer su vida.

C/Ferraz 35, 1º dcha. - 28008 MADRID

+34 910 642 278

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