AVANZA Y UN FUTURO QUE NOS MIRA CON ESPERANZA


AVANZA Y UN FUTURO QUE NOS MIRA CON ESPERANZA

 

 

Desde que pusimos en marcha el Proyecto Avanza han tenido lugar acontecimientos políticos muy importantes que afectan especialmente al espacio social y electoral en el que nosotros mismos nos situamos. Las razones que nos impulsaban, y que expusimos en nuestros documentos y en nuestras intervenciones públicas, deben ser revisadas a la luz, al menos, de tres hechos. En primer lugar, el éxito de una moción de censura que no solo ha desplazado del Gobierno a un Ejecutivo y a un presidente, sino que ha desencadenado un proceso de cambio en el seno del Partido Popular con el que no se podía contar. En segundo lugar, la formación de un Gobierno socialista radicalizado por su propia agenda y también por la red de apoyos parlamentarios sobre la que se sostiene, pero ahora más fuerte en intención de voto. Y, finalmente, la irrupción de VOX como nueva fuerza política en la derecha que ha obtenido un notable respaldo en las recientes elecciones andaluzas y que, atendiendo a las proyecciones de voto más fiables, obtendrá resultados parecidos en las próximas convocatorias a costa de Ciudadanos y del PP. 

 Pueden sumarse a ellos los muy recientes conflictos que sacuden el espacio político de la izquierda más dura, y, por supuesto, todo lo que está aconteciendo en Cataluña. 

 La suma de estos acontecimientos dibuja un país con un escenario político más polarizado, más fragmentado y más competitivo que hace un año. Y también un país sometido a desafíos más graves y más urgentes. En todo caso, con un centro-derecha distinto, aparentemente más amplio si se incluye en él a Ciudadanos (algo que cada día parece más forzado), con más opciones de voto y en el que la necesidad de un nuevo partido de las características de Avanza no se puede ver con la misma claridad que en el momento de su fundación.

 En estas circunstancias parece razonable invitar a todos los que han tomado parte en la concepción y en el desarrollo del Proyecto Avanza a reflexionar sobre la mejor manera de promover hoy los mismos valores y las mismas políticas que forman parte de nuestro ideario: 1.) Construir una democracia abierta a todos los ciudadanos; 2.) Favorecer una sociedad más fuerte, no sometida arbitrariamente a los poderes públicos ni ahogada por medidas económicas y fiscales confiscatorias; 3.) Desencadenar la fuerza creadora de la libertad; 4.) Proteger a la familia; 5.) Proteger la vida; 6.) Confiar en el reformismo frente a la dureza ideológica de las corrientes revolucionarias y del conservadurismo particularista; 7.) Defender la nación española y el europeísmo activo; 8.) Combatir todo tipo de discriminación, la pobreza, la banalización de la muerte, la violencia ejercida contra mujeres y la degradación del inmigrante; 9.) Regenerar la política y el conjunto de la sociedad; 10.) Superar el encasillamiento y las divisiones tajantes entre izquierda y derecha; 11.) Promover la economía abierta como mejor camino para el progreso en libertad; 12.) Equilibrar derechos y obligaciones, recuperar a la persona, su responsabilidad y sus derechos, como centro de lo político; 13.) Abrirse decididamente a la globalización y a la revolución tecnológica y reflexionar para obtener de ellas el mayor provecho para el mayor número de personas; 14.) Reivindicar y proteger la tradición humanista occidental; y 15.) Buscar el acuerdo y el pacto con quienes piensan de forma diferente, rechazando el sectarismo, como mejor camino para la obtención de beneficios públicos.

 Corresponde a cada uno de nosotros la tarea de encontrar el mejor modo de dar continuidad a estos propósitos. Pero creo, sinceramente, que perseverar en el Proyecto Avanza tal y como se ha venido haciendo desde su inicio no es en absoluto la respuesta adecuada. No solo porque las posibilidades de éxito sean hoy objetivamente escasas, sino porque inducir nuevas fracturas y divisiones es exactamente lo contrario de lo que necesita España en este momento y es también lo contrario de lo que siempre hemos deseado para nuestro país. 

 En consecuencia, atendiendo al ideario que hicimos público en su momento y atendiendo también al nuevo escenario político español, exactamente por las mismas razones por las que en su momento propuse la creación de Avanza propongo ahora su “congelación” sine die. 

 Creo que cualquiera que en su día atendiera la llamada del Proyecto Avanza entenderá y atenderá hoy sin dudarlo, y como le dicte su conciencia, esta nueva llamada a unir y a favorecer mayorías capaces de acercar tanto como sea posible los objetivos que siempre nos han guiado. Estoy convencido de que la semilla que hemos hecho germinar durante este tiempo en forma de compromiso y de entrega generosa, dará frutos abundantes allí donde cada uno decida arraigarla. 

 

Gracias y un fuerte abrazo a todos,

 Antonio Torres

 Presidente

 

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